Guía de compra · Bricolaje y jardín · 6 min de lectura
Cómo elegir taladro atornillador
Elegir un taladro atornillador no va de marcas ni de ofertas del día, sino de entender qué vas a taladrar y atornillar. En esta guía repasamos los criterios que de verdad importan: batería, par, percutor y tipo de motor.
Revisada el por el equipo de Brevazo · redactada y revisada con ayuda de IA
Tipo de taladro: atornillador, percutor o martillo
No todos los taladros sirven para lo mismo. El taladro atornillador (sin percutor) es para madera, metal, plástico y para atornillar. El taladro atornillador con percutor añade un golpeo que ayuda en ladrillo y bloques de obra, pero no está pensado para hormigón. Para hormigón necesitas un taladro martillo o un martillo (con sistema SDS), que sí tienen energía de impacto suficiente.
Si vives en un piso con paredes de hormigón, un atornillador con percutor no te servirá para colgar una estantería; necesitarás un taladro martillo. Si tus paredes son de ladrillo o tabique, un atornillador con percutor puede bastar para agujeros pequeños.
Antes de comprar, identifica el material de tus paredes. Si no lo sabes, prueba con un taladro pequeño o consulta a un profesional.
Batería: voltaje, capacidad y sistema
El voltaje (V) indica la potencia nominal de la batería. No es lo único que importa, pero a más voltaje, normalmente más fuerza y más peso. Para uso doméstico, 12 V o 18 V suelen ser suficientes. 18 V es el estándar más común y ofrece buen equilibrio.
La capacidad se mide en amperios-hora (Ah). A mayor Ah, más autonomía, pero también más peso y tamaño. Para trabajos puntuales, 1,5-2 Ah van bien; para uso intensivo, 4 Ah o más.
El tipo de batería importa: las de litio son más ligeras, sin efecto memoria y con autodescarga baja. Las de NiCd o NiMH están en desuso.
Si ya tienes otras herramientas de una marca, comprar el mismo sistema de batería te ahorrará dinero. Muchas marcas venden cuerpo solo (sin batería) para quien ya tiene baterías compatibles.
Par de apriete: el dato que más importa al atornillar
El par de apriete se mide en newton-metro (Nm) y determina la fuerza con la que el taladro puede girar. A mayor par, más facilidad para atornillar tornillos largos o en madera dura.
Para atornillar muebles o hacer agujeros pequeños, con 20-30 Nm suele bastar. Para taladrar madera dura o atornillar tornillos grandes, busca 40-60 Nm o más. Los taladros de gama alta superan los 80 Nm.
Muchos taladros tienen embrague: un mecanismo que limita el par para no pasarnos de rosca. Es muy útil al atornillar. Ajusta el embrague según el tamaño del tornillo.
El par máximo se suele dar en la marcha más lenta. Si el taladro tiene dos velocidades, la primera (más lenta) da más par; la segunda, más velocidad pero menos fuerza.
Percutor: qué es y cuándo sirve
El percutor es un mecanismo que añade un movimiento de golpeo mientras gira la broca. Ayuda a taladrar materiales duros como ladrillo, bloque de hormigón ligero o piedra blanda. No sirve para hormigón: para eso necesitas un taladro martillo o un martillo con sistema SDS.
El percutor de un taladro atornillador suele tener poca energía de impacto. Se nota en agujeros pequeños (hasta 6-8 mm) en ladrillo. Si el agujero es más grande o el material es muy duro, no rendirá.
Si rara vez taladras ladrillo, puedes prescindir del percutor y usar un taladro atornillador normal. Si taladras ladrillo a menudo, un modelo con percutor te dará más versatilidad.
Recuerda: para hormigón, ni percutor ligero ni brocas normales. Necesitas martillo y brocas SDS.
Motor sin escobillas: ventajas y cuándo compensa
Los motores con escobillas (carbones) son más baratos, pero generan más fricción, se desgastan y pierden eficiencia. Los motores sin escobillas (brushless) no tienen escobillas, así que duran más, aprovechan mejor la batería y suelen dar más par por vatio.
Un motor sin escobillas compensa si usas la herramienta con frecuencia, necesitas máxima autonomía o quieres un taladro que dure años. También suelen ser más compactos y ligeros.
Si el uso es ocasional, un motor con escobillas puede ser suficiente y más económico. La diferencia de precio se nota, pero también la diferencia de rendimiento y vida útil.
Portabrocas, velocidad y otros detalles
El portabrocas es la pieza que sujeta la broca. Los hay de mandril (con llave o sin llave) y de cambio rápido (hexagonal). El tamaño típico es 10 mm, 13 mm o 1/2 pulgada. A mayor tamaño, brocas más gruesas puedes usar.
La velocidad variable permite empezar despacio y controlar el taladrado. Es básica. También es útil un selector de velocidad (marchas) para elegir entre par y velocidad.
La luz LED ayuda en zonas oscuras. El gancho para cinturón y un mango ergonómico mejoran el uso. Valora el peso: un taladro pesado cansa si lo usas mucho.
Si necesitas atornillar en espacios reducidos, busca un modelo compacto o con cabezal corto.
Cómo reconocer una buena oferta
Una buena oferta de taladro atornillador no es la más barata, sino la que te da lo que necesitas a un precio justo. Fíjate en estos puntos:
- Compara el modelo exacto: a veces el precio bajo es de una versión con menos batería o sin maletín.
- Revisa el contenido: ¿incluye batería y cargador? ¿Una o dos baterías? ¿Maletín? El precio sin batería no es comparable.
- Mira la garantía: en España, los productos nuevos comprados a un vendedor profesional tienen 3 años de garantía legal. Y si compras online, tienes 14 días naturales de desistimiento desde la entrega.
- Desconfía de precios demasiado bajos en modelos de gama alta sin explicación. Puede ser una estafa o un producto reacondicionado no indicado.
- Usa el historial de precios si puedes: algunas webs muestran si el descuento es real o inflado.
Si dudas, consulta nuestra guía guía: cómo saber si una oferta es real para más criterios.